Naves industriales en Marchamalo

Marchamalo es una de las ciudades situadas en el cinturón exterior de Madrid que gracias a su ubicación, está tomando impulso tanto en el sector de la distribución como del transporte. Por ello, la empresa Montepino ha decidido apostar por la implantación de unas instalaciones de primer nivel para uno de sus clientes especializado en la distribución para e-comerce, para el que ha diseñado y construido unas instalaciones de primer nivel no sólo a nivel productivo sino también a nivel logístico y de seguridad.

El proyecto consiste en unas instalaciones industriales con una superficie en planta de 230.000m2, de los que aproximadamente 5.600 son de oficinas. Con 12 metros de altura libre y 98 muelles de carga, éstas instalaciones cuentan con las envidiables capacidades logísticas, que se completan con el certificado LEED Silver otorgado por la USGBC.

Ubicación: Marchamalo, Castilla La Mancha
Cliente: Montepino
Arquitectos: A4 Arquitectos
Tipología: Arquitectura Industrial

Necesidades de protección solar

Al tratarse de un edificio logístico de última generación, las pantallas están prácticamente implantadas en todos los niveles, con las zonas de oficinas particularmente vulnerables. Dispuestas en dos edificios anexos, de planta rectangular, conectados por una pasarela, éstas estancias cuentan con amplios ventanales que aportan luminosidad y sensación de apertura en los despachos, para generar un mejor ambiente de trabajo.

Naves industriales en Marchamalo para Montepino

Nuestra aportación al proyecto

Para éste proyecto hemos presentado una propuesta con nuestras celosías tubulares UPE-200×40 basada en dos pilares, en primer lugar, la eficiencia en el control solar, y en segundo lugar, un diseño que siendo sobrio, se pudiera integrar en la estética del edificio aportando un valor propio.

Para conseguir maximizar la funcionalidad, hemos modulado la separación entre lamas y sus viguetas de soporte para hacerlos coincidir con las líneas existentes del edificio, a la vez que hemos hecho un diseño específico de los soportes que sustentan las lamas, para obtener un resultado sólido, a la vez que visualmente proporcionado.

La integración estética se ha conseguido tanto mediante el uso de un color específico conforme a las indicaciones del cliente, como mediante el diseño del conjunto de las celosías como elementos de fachada contínuos, un detalle que añade complejidad, pero por contra, mejor de manera considerable el aspecto final del proyecto.

Resultado obtenido

800 m2 de celosías de lamas instaladas

Fira de Barcelona